Bioseguridad, la prevención del COVID-19 en hatos lecheros

El COVID-19 no se presenta en bovinos, pero es preciso implementar medidas de bioseguridad para disminuir el riesgo de entrada a nuestras explotaciones y la propagación de enfermedades infectocontagiosas.

Con la globalización del mercado surgió la preocupación por reforzar la prevención y actuar rápido frente a las enfermedades transmisibles. Se busca impedir que éstas se propaguen y de esta manera reducir posibles riesgos para la salud pública, además de pérdidas económicas y sociales.

Hoy, en medio de esta crisis del COVID-19, es importante poner en conocimiento que en la familia del coronavirus existe una gran variedad de virus y que, desde principios de 1970, el ganado bovino es reconocido como agente etiológico de patologías.

El COVID-19 no se presenta en bovinos, pero resulta preciso implementar medidas de bioseguridad para disminuir el riesgo de entrada a nuestras explotaciones.

La bioseguridad en el hato permite reducir el riesgo de ingreso y propagación de enfermedades infectocontagiosas.

Medidas a implementar

1- El ingreso de vehículos al hato se puede autorizar, previa desinfección.

2- Visitantes y personal deben tener una buena desinfección antes de ingresar al hato.

3- Se debe verificar el estado de salud de los trabajadores o visitantes, para que no haya riesgo en los otros trabajadores.

En el caso de hatos lecheros es necesario recordarles la importancia de implementar el programa de Buenas Prácticas de Ordeño (BPO), con lo cual ayudamos a que nuestro producto sea los más inocuo posible. Es decir, debemos garantizar que no causará daño al consumidor, cuando el mismo sea preparado o ingerido de acuerdo con el uso que se destine.

Pasos a seguir en el proceso de ordeño

Las buenas prácticas de ordeño se deben aplicar durante todo el proceso de obtención de la leche. El comportamiento diario de la persona que ordeña y su forma de actuar antes, durante y después del ordeño, son clave para garantizar la inocuidad del producto.

Algunos de los pasos que debemos seguir son indispensables para obtener leche de buena calidad, pero además sirven para prevenir la presencia de COVID -19:

1. Antes del ordeño: lavado de manos y brazos del ordeñador. Una vez que está asegurada la vaca y el ternero, la persona que va a ordeñar tiene que lavarse las manos y los brazos, utilizando agua y jabón. De esta manera se elimina la suciedad de manos, dedos y uñas.

Preparación y lavado de los utensilios de ordeño. Los utensilios de trabajo a utilizar (baldes, cantinas, filtros, etc.) deben ser lavados con agua y jabón antes del ordeño. Aunque sabemos que estos utensilios se lavan correctamente después del ordeño, lo mejor es revisarlos antes de usarlos para eliminar la presencia de residuos, suciedad acumulada o malos olores que puedan contaminar la leche.

2. Durante el ordeño: lavado de pezones. El lavado de pezones de la vaca debe realizarse siempre que se va a ordeñar, ya sea con o sin ternero.

Cuando se ordeña con ternero, el lavado de pezones se realiza después de estimular a la vaca, pues también se debe lavar la saliva del ternero que queda en los pezones. No se debe lavar la ubre de la vaca, ya que resulta muy difícil secarla en forma completa y el agua puede quedarse en la superficie, mojar las manos del ordeñador o caer en el balde, lo cual contamina la leche.

Secado de pezones. Los pezones de la vaca se deben secar utilizando una toalla. La toalla se tiene que pasar por cada pezón unas dos veces, asegurando que se sequen en su totalidad.

Sellado de pezones. Al terminar el ordeño (si se realizó sin ternero) es necesario efectuar un adecuado sellado de los pezones de la vaca, introduciendo cada uno de los pezones en un pequeño recipiente con una solución desinfectante.

Recuerde que cuando se ordeña con ternero no es necesario realizar el sellado de pezones, ya que cuando el ternero mama las tetas de la vaca está sellando los pezones con su saliva en forma automática.

3. Después del ordeño: lavado de los utensilios de ordeño. Los baldes, recipientes y demás instrumentos, que se usaron durante el ordeño se deben lavar con abundante agua y jabón. El lavado de los utensilios debe efectuarse tanto por dentro como por fuera, revisando el fondo de los recipientes, de manera que no queden residuos de leche.

Limpieza del local de ordeño. El piso y las paredes del local de ordeño se deben limpiar con agua y detergente todos los días después de ordeñar, retirando todos los residuos.

Todas estas recomendaciones son necesarias y es importante su práctica permanente para conservar la calidad de la leche consumida.

FEDEGÁN – FNG se une y apoya los esfuerzos del Gobierno Nacional para contener la pandemia del COVID-19 que enfrenta el mundo entero y en el que nuestros productores, por ser, en algunos casos, adultos mayores, se pueden ver afectados al contagiarse.

Desde la Gerencia Técnica hacemos un llamado a todas las familias en el campo colombiano y en especial en los hatos lecheros, para que adopten las normas generales de prevención del virus, como son el lavado frecuente de manos, cubrirse la boca y la nariz con pañuelo o con el codo flexionado al toser o estornudar, mantener por lo menos dos metros de distancia con las demás personas, evitar tocarse los ojos, nariz y boca y solicitar atención médica a tiempo si presenta tos, fiebre y dificultad para respirar..

José de Silvestri Pajaro, es Gerente Técnico de Fedegán-FNG

Por: CONtexto ganadero
José De Silvestri Pajaro
24 de Marzo 2020
Fuente: https://www.contextoganadero.com/ganaderia-sostenible/bioseguridad-la-prevencion-del-covid-19-en-hatos-lecheros

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